domingo, 30 de julio de 2017

- Siempre es + 1.




De la serie… 


#MenosSiempreEsMás


Éstas son mis empanaditas favoritas. Están hechas de harina de trigo y tienen un relleno de mermelada de piña. También hay otros rellenos que son de manjar, queso y chocolate. Pero las de piña me encantan. 


Hoy no tenía pensado comprar estas empanaditas. Era mediodía y ya tenía como quince minutos que me estaba aguantando las ganas de ir al baño. Cuando busqué en mi bolso me di cuenta que no tenía ni siquiera un cuadrito de papel, me dije, vamos piensa: ¿Dónde puedes encontrar un pedazo de papel ahora? Y fue entonces cuando me acordé de la Sra. de las empanaditas. Camine lo más rápido que pude y le dije: ¡Hola! Hoy sólo quiero tres. Ella hizo como que no me vio y casi me ignoró. Nuevamente pensé: “¿No me está viendo? ¡Soy Yo!”… Allí me di cuenta que no me estaba viendo, estaba allí, sin estar….


Son esas milésimas de segundos en qué piensas en “tú necesidad” o en la de los demás… Minutos después ella me contó todo y cuando me despedí me pidió disculpas y me dijo que, qué bueno que “hoy eran sólo tres” porque el sabor de la mermelada de piña estaba segura que había cambiado y sin duda yo lo notaría. No pude decir mucho. Son esos momentos en qué sólo te gustaría tener una varita mágica y decir: ¡Listo, está resuelto!


De más está decir que me olvidé de todo, incluso de mis ganas de ir al baño. Y al final tan solo amé lo fuerte de un sol de mediodía.

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