domingo, 26 de noviembre de 2017

Adiós 2017...

Odio los planes a largo plazo y también odio pensar en lo que sucederá mañana (Aunque lo odio, de vez en cuando termino pensando en eso 😰). Tampoco creo en los propósitos de año nuevo, ni en recapitular cada que termina un año. Me gusta vivir el ahora. Me gusta disfrutar cada momento de mi vida. Quiero disfrutar el momento presente porque es lo único que tengo. Disfruto inmensamente de la oportunidad que representa cada que veo un nuevo amanecer y en los 60 segundos que tengo cada instante... el "más tarde"... el "algún día"... el "quizás en otra ocasión"... pueden nunca llegar... Así que por eso y pese a todas las circunstancias de la vida me gusta elegir la felicidad como un estilo y un modo de vida.
Este año ha sido el mejor de mi vida y también el peor...
Un año de grandes retos.
Un año en el que pude cumplir uno de mis más grandes sueños: Pisar la tierra del país del sol naciente.
Un año de mucho aprendizaje.
Un año de aprender a ser fuerte.
Un año de aprender a tener fe.
Muchas personas se fueron, pero conocí a muchas más. Conocidos que se volvieron amigos y desconocidos que se volvieron amigos...
Wooooow!!! Qué días tan increíbles que he tenido.
 Gracias Dios por concederme la vida y por amarme a pesar de lo que soy. Gracias por aún darme a mi madre (después de ti, ella es el segundo gran motor de mi vida).
Gracias por los triunfos y las derrotas.
Gracias por las lágrimas y las risas.
Gracias por el miedo y por el valor.
Gracias por tanto...
Nunca; nunca me alcanzará la vida, ni la presente ni la futura para darte las Gracias por tanto amor por mí.

Jardín Japonés en Jardines de México, Morelos.

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